CRONICA DEL LEYENDAS DEL ROCK 2017

Escrito por Antonio
Categoría: Leyendas del Rock 2015 Creado: Miércoles, 15 Junio 2016 01:36
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Una nueva edición, cuatro días (nada menos) de música Rock & Heavy Metal de la mayor calidad, por cortesía de la productora Sufriendo y Gozando y la ciudad de Villena.

El Leyendas del Rock nos volvió a dejar otro largo fin de semana cargado de enormes sensaciones y muchísima música en esta edición de 2017, digno de ser repetido el próximo año.

Respecto a la organización del recinto y el festival en sí, pues poco más que añadir respecto a lo que ya pude redactar en ediciones pretéritas. Un sitio muy acogedor, con buenas instalaciones y bien organizado, digno de un festival con más de diez años de historia y de una productora con más de veinte de trayectoria.

¿Hay detalles que mejorar? Siempre se puede ofrecer algo mejor, pero lo que hay ya es mucho. Y este año, además, con una edición más de experiencia que en 2016, claro.

Pero vamos a la música, que es lo que toca.

 Leyendas2017 AmonAmarth

Jornada del miércoles:

La jornada del miércoles es la clásica fiesta que el festival ofrece a Villena por sus fiestas. Otros años ha sido gratuita, pero este se cobraron 5€ a aquellas personas sin abono, para evitar así la intrusión de gente ajena a la escena que solo pretende incordiar. Tristemente esto sucede y la organización ha tomado esta decisión para cortarlo. No obstante, la jornada es gratuita para abonados y, en todo caso, 5€ es un precio irrisorio para ver un cartel con bandas como Amon Amarth o British Lion.

Mi entrada en el recinto vino a ser para ver a Last In Line. No pude antes por problemas de desplazamiento, perdiéndome los shows de Metallica Tributo, Judith Mateo, Thundermother y Angelus Apatrida.

No obstante, Last In Line eran innegociables para mí. Una superbanda, un supergrupo con músicos de la categoría de Vinny Appice o Vivian Campbell.

Personalmente considero a Last In Line como el gran triunfador de la jornada y una de las grandes actuaciones del festival. Es una opinión personal, pero escuchando un setlist muy basado en canciones de Dio, como la inicial “Stand Up and Shout”, “Don’t Talk to Strangers”, la propia “The Last in Line”, “Rainbow in the Dark” o la mismísima “Holy Diver”, es imposible fallar. Más aún cuando la mitad de la banda fue la mitad de la formación original del mítilo Lp “Holy Diver”, nada menos. A mí se me pusieron los vellos de punta al oír la interpretación de todas estas o la final “We Rock”. Ya digo, para mí, los triunfadores.

Y es que la banda que venía después de Last In Line se preveía de mayor enjundia, pero pasó de manera más discreta por el escenario. Los British Lion de Steve Harris hicieron un concierto correcto, pero no mucho más. Con un rápido repaso a unos cuatro temas de su único Lp hasta la fecha, más un par de nuevas canciones, cumplieron con el expediente ante un público que lo que realmente quería era ver al alma mater de los Maiden en persona.

Personalmente creo que el disco de British Lion es mejor que algunos discos de los últimos de Iron Maiden, pero en concierto se trata de otra cosa. Steve Harris con esta banda no es Maiden. Entretienen, sí, pero no colman. Yo ví el show desde la barra, con una cerveza en la mano y cambiando impresiones con colegas. Creo que el show se prestaba precisamente a esto.

Leyendas2017 UFO

 

Los siguientes que tocaron, durante hora y media, fueron Amon Amarth. Los suecos llenaron el recinto de una manera que creo que no logró otro grupo en todo el festival. Tremendo el tirón que tienen los de Estocolmo.

Concierto que colmó las expectativas de los concurrentes, a juzgar por la expectación y la reacción de una mayoría según caían “The Pursuit of Vikings”,
“As Loke Falls”, “First Kill”, “The Way of Vikings” o “At Dawn's First Light”.

Ciertamente, las melodías de guitarra de Olavi y Johan resultaban muy efectivas para cautivar a una gran marea negra que ocupaban cada rincon del recinto. También el hecho de la currada escenografía, desde el montaje de sendos drakkar sobre el escenario hasta la misma actitud medidamente distante de Johan Hegg, mantenía una atmósfera muy propicia. No en valde, Amon Amarth son una formación que han sabido cuidar su imagen comercial como pocos en Europa.

Con una decena de discos donde elegir, fueron “Cry of the Black Birds”,
“Deceiver of the Gods”, “Destroyer of the Universe”, “Death in Fire” o “Father of the Wolf” las elegidas.

Parece que el concierto fue entretenido y hasta agradecido para muchos. Y digo “parece” porque personalmente no comulgo demasiado con la propuesta del quinteto. Los he visto varias veces en concierto y escuchado su discografía y encuentro su sonido poco definido dentro de un Melodic Death pretendidamente Viking a base de ramarazos Black. No termino de ubicar su estilo y me parece que existen bandas más notables que Amon Amarth dentro de su espectro. Entiendo y respeto totalmente a los fans de los suecos, pero yo no me encuentro entre ellos. Para mí, el show resultó plano, aunque suficientemente entretenido.

Los siguientes en liza fueron los cordobeses Medina Azahara. Unos clásicos de nuestro Rock que, con Paco Ventura y Manuel Martínez al frente, consiguieron retener a la mayoría del público pendientes de su recital. Y es que, con auténticos himnos generacionales como “Necesito respirar”, “Todo tiene su fin” o la cover de Triana “Abre la puerta”, Medina Azahara apostaron sobre seguro al triunfo en el Leyendas del Rock. Resultó muy notable el hecho de ver a gente de distintas edades coreando letras de esta banda, institución del llamado Rock Andaluz.

Medina Azahara planteó un buen show. No excesivamente visual, pero con buen sonido, un setlist bien escogido de entre sus Lps más celebrados, y con mucho feeling con el público.

Los últimos de esta jornada fueron los gaditanos Saurom. Lo cierto y verdad es que aguanté todo el concierto, aunque el cansancio hizo demasiada mella en mí como para estar muy pendiente de los chicos de Miguel Ángel Franco.

Sí recuerdo que subieron a muchos colaboradores a la tarima, en múltiples temas de entre un nutrido setlist compuesto por “Nostradamus”, “El carnaval del diablo”, “Músico de calle”, “Cambia el mundo”, “La mujer dormida”, “El hada & la luna”, “Romance de la luna, luna”, “La musa y el espíritu”, “Noche de Halloween”, “El círculo juglar” o “La taberna”. Sin duda fue un concierto muy entretenido y muy bien preparado por parte de los andaluces, aunque personalmente no lo pude gozar tanto. Entre otras cosas porque un concierto tan largo a una hora tan tardía resultaba todo un hándicap.

 Leyendas2017 ArchEnemy

Jornada del Jueves:

Con mucho calor, como no podía ser de otra forma, arrancábamos la jornada del jueves. Los primeros que pude ver serían los Steve N Seagulls, aunque apenas para escuchar una cover de AC/DC según entraba y presenciar su colofón final con la “Seek and Destroy”. No pude llegar antes y fue una verdadera pena el no poder pasarlo en grande con el genuino Blue-Grass con altas dosis metaleras de estos finlandeses que más bien parecen venidos de una granja de lo más profundo de los estados confederados americanos.

Para mí son una asignatura más que pendiente por lo divertidos y también por lo buenos músicos que, al fin y al cabo, demuestran ser.

Los siguientes serían Insomnium. Más finlandeses que tuvieron que sudar la gota gorda debido al calor. Una banda, esta de Joensuu, que aún mantuvieron a un nutrido público para escuchar su propuesta de Melodic Death de tintes oscuros. Personalmente no me atraen en exceso y aproveché para hacer uso de la barra y sus bebidas. Pero sí que escuché las melodías interesantes en la explotación que hicieron de su último trabajo, “Winter’s Gate”, que repasaron de manera concienzuda en el tiempo que tuvieron. Con poco tiempo para más. La formación (muy estable, por cierto, desde hace 20 años) liderada por el amigo Niilo Sevänen, no hicieron grandes alardes, pero seguramente satisfacieron las expectativas de su público.

Dejé a Insomnium sin terminar para ver a Tigres en el tercer escenario. Mi curiosidad por ver a estos “cavernícolas” (en el buen sentido) del Metal patrio, a estos auténticos pioneros del Heavy en castellano, era demasiada. Supongo que como la de tantos otros. Así, presentados por el Mariskal, subieron a la tarima David, Albert, Jimmy y Freddy. A excepción de este último (batería), el resto, formación clásica de uno de los grupos más poderosos del Heavy catalán.

Lo cierto y verdad es que no se esperaba otra cosa que un show de cortes muy clásicos, con un sonido potente y ochentero. Exactamene lo que hubo, pues otra cosa hubiera sido traicionar el nombre de Tigres. Teniendo en cuenta que el estilo de canciones como “Take It All”, “No me rindo” o la determinante “Metal” es el que podemos haber oído en innumerables grupos actualmente, lo que de verdad me ilusionaba de ver a Tigres era el pensar cómo estos tipos hacían vibrar las salas con un sonido que ahora está más que aceptado, pero que por los 80’s era todo un reto a la sociedad. Un Heavy un punto más duro y macarra que otras bandas de la época que volvieron a reivindicar en el Marky Reale Stage del Leyendas.

Pasamos a Rage. Otra de las grandes bandas germanas que siempre son bienvenidas en España. Tenía bastantes ganas de verlos de nuevo, esperando el Speed que Peavy y los suyos destilan de una manera realmente brillante.

Una formación donde han concurrido muchos y buenos músicos, pero donde ahora acompañan al insigne Sr. Wagner: Vassilios Maniatopoulos en la batería y Marcos Rodríguez en la guitarra.

El show estuvo francamente bien, con un setlist muy bien escogido de entre la veintena larga de LPs que tienen. “Blackened Karma” o “Spirits of the Night”, más recientes pero que funcionaron muy bien. Pero las que desataron al público fueron “End of All Days”, “From the Cradle to the Grave” o la soberbia “Black in Mind”. El show no fue de una gran vistosidad pero sí fue muy entretenido, con Peavy bromeando en castellano con Marcos y agradeciendo el cariño que siempre he recibido en nuestro país.

Creo que los sucesivos cambios en la line-up de la banda ha lastrado su popularidad, desafortunadamente, pues musicalmente creo que se merecen un reconocimiento masivo. En fin, opiniones subjetivas aparte, decir que el final estuvo igualmente genial, con un “Higher Than the Sky” atravesada por “Holy Diver”. Una gozada.

 Leyendas2017 BlindGuardian

 

Era la hora de Epica, pero decidí visitar el tercer el escenario. Allí tocaban Inquisition en sustitución de 1349. Me hubiera gustado ver a los noruegos, pero puestos a sustituir, Inquisition fue todo un acierto. ¡Menudo concierto se marcaron! Es increíble cómo solo dos tipos pueden hacer un show tan bueno en un género como el Black.

“From Chaos They Came”, “Ancient Monumental War Hymn” o “Dark Mutilation Rites” fueron algunos cortes de los que hicieron que Dagon e Incubus triunfaran en el escenario Marky Reale. Una banda de dos estadounidenses afincados en Colombia que dieron toda una lección de genuino Black.

Volví al escenario De La Rosa para ver a Blind Guardian. Otra de esas formaciones que arrastran masas desde hace decenios. Si bien no igual que hace unos años, donde se podían ver innumerables camisetas de la banda en cualquier festival, sí que guardan una buena base de fieles seguidores que cantan y corean íntegras sus letras.

Los de Hansi Kürsch bajaron su producción discográfica en la última década, con solo dos discos editados desde 2006, pero es que de su época gloriosa en los años 90’s quedan temazos inconmensurables que no dejan de ser actuales cuando se escuchan en directo. Como fue este el caso.

En el Leyendas su pudieron oír “Welcome to Dying”, “Nightfall”, “Mordred’s Song”, por ejemplo. De las cuerdas de André Olbrich y Marcus Siepen fluyeron los riffs épicos y las melodías fantásticas que convirtieron a Blind Guardian en los abanderados del Power Metal hace 20 años.

Tan solo por escuchar “Bright Eyes”, “Born in a Mourning Hall”, “Another Holy War”, la tremenda “Imaginations from the Other Side”, “The Bard’s Song – In the Forest”, la épica “Mirror Mirror” o la definitiva “Valhalla”, valía la pena estar entre un atestado aforo de metaleros que inundó la explanada del Leyendas. Pese a la escasa apuesta visual de los alemanes, la música era suficiente para llenarlo todo. Uno de los grandes momentos del festival, sin duda.

Leyendas2017 Sabaton

 

El turno de Arch Enemy me lo tomé con más calma. Desde un primer momento se entrevió que no se encuentran en la cúspide que alcanzaron hará unos diez años, con una relevancia musical y mediática que les hizo preponderar mundialmente.

Con un gran guitarra (Michael Amott), un fantástico bajista de renombre (Sharlee D’Angelo) y un curtido percusionista (Daniel Erlandsson), Arch Enemy se mantiene en un lugar destacado dentro de las grandes bandas del Death Metal Melódico. Así lo quisieron demostrar de nuevo en el Leyendas, pero creo que la presencia del Alissa sobre el escenario no fue capaz de abarcar lo que hacía Angela.

Fue un show interesante, sin duda, con melodías muy buenas, como en “The World Is Yours”, “Ravenous” o “Stolen Life”, pero sencillamente no tienen el feeling de hace unos años. Siguen molando verlos y escuchar “War Eternal”, “My Apocalypse” y “You Will Know My Name” en directo, pero me daba la sensación que todo el show salía de manera muy mecánica. El feedback con el público era bastante bueno porque cuando sonaban los riffs de “No Gods, No Masters” o “We Will Rise”, la concurrencia tenía ganas de festejarlos, pero les he visto shows con más fuerza, más garra y más inspiración.

Cumplieron el trámite de buena manera porque hubieron grandes temas en manos de muy buenos músicos, pero no destacaron dentro del cartel. Cosa esta que, por capacidad, podrían haber hecho. Y, sin querer hacer más mella en la comparación de Angela con Alissa, sólo reiterar que aquella se comía el escenario mientras a esta aún la veo buscando su sitio en él. Tal vez sean sensaciones muy subjetivas, pero la afluencia de público para ver a los suecos (en comparación con la que minutos antes tuvieron Blind Guardian, por ejemplo) me reafirma en la idea.

Leyendas2017 Bloodbath

 

Y mi último del día sería Triptykon. Lo cierto es que esperaba ver a más gente frente a su escenario. Una banda liderada por T.G. Warrior bien merecía la pleitesía de millares de fans. Bien es cierto que el sonido de este Triptykon no es el de aquel Celtic Frost que revolucionó el Metal Extremo hace décadas, pero no deja de ser cierto que el amigo Tom Gabriel es una institución en sí mismo.

Solo constan dos LPs en poder de los suizos, pero han instalado el nombre de la banda como sólidos representates del sonido más oscuro helvético. Con un estilo que se asienta en el Doom, pero con reminiscencias Gothic, Death y hasta Black, T.G. y sus secuaces dejaron muestra de la tenebrosa forma de hacer música que tienen. Comprendo que para muchos el depresivo ritmo de canciones como “Procreation (of the Wicked)”, “Goetia” o “Tree of Suffocating Souls” pudiera resultar demasiado tedioso. Temas muy largos con melodías casi hipnóticas por lo reiteradas en las cuerdas de la bajista Vanja y del guitarra V. Santura (por cierto, que me encanta su trabajo en Dark Fortress) y el propio T.G. Pero es que Triptykon es así. “Eparistera Daimones” y “Melana Chasmata” tratan de eso y así lo reflejaron en un show que, si te gusta el sonido de estos discos, también te hubo de gustar.

No obstante, “Morbid Tales” sería el momento destacado de la actuación, recordando a Celtic Frost, si bien con un ritmo ligeramente más atenuado. Pero el momento álgido sin duda fue la otra cover, nada menos que la esperadísima “Circle of the Tyrants”, como no podía ser de otra manera. Francamente, sólo por escuchar esta en manos de T.G. Warrior, creo que valió la pena acercarse a ver el concierto de Triptykon.

 Leyendas2017 Epica

Jornada del Viernes.

La jornada comenzó para mí con Overkill. Tenía muchas ganas de verlos de nuevo, máxime cuando un año antes presecié un show espectacular en el Hellfest y quería ver si en este Leyendas harían lo propio. En este aspecto quedé un tanto contrariado. No porque hicieran un mal concierto, sino porque mis expectativas eran muy altas por los antecedentes.

A ver, una banda como Overkill, con gente como Bobby Blitz, D.D. Verni o Dave Linsk, no pueden decepcionar. Máxime cuando caen cortes como “Rotten to the Core”, “Hello From the Gutter”, “In Union We Stand” o “Ironbound”. Pero mis previsiones respecto a Overkill en directo siempre son elevadas y este no fue el mejor de sus conciertos.

Como digo, cumplieron con un Thrash potente y sin miramientos, pero creo que andaban un poco cansados, además del calor de plena tarde que también mermaba fuerzas.

Siempre se agradece oír la brutal “Thanx for Nothin”, “Horrorscope” o “Elimination”, pero no pasó de ahí, un concierto para pasarlo bien pero no para recordar. Una muestra de todo esto creo que puede ser el hecho de que el obligado colofón con “Fuck You” no contuvo la cover de “War Pigs” que, de habitual, se ha convertido en casi obligada. En esta ocasión no sonó. Una pena.

Llegó el turno entonces de UFO. No soy muy seguidor de la banda, aunque no dejo de reconocer que son toda una institución del Rock a nivel global. De hecho, tenía muchas ganas de verlos y disfrutar de joyas atemporales.

Phil Mogg y los suyos se metieron a la gente el el bolsillo. Gente en su mayoría que contaba con unas cuantas décadas de edad y que parecían revivir épocas gloriosas del Hard Rock con temas como “Too Hot to Handle”, “Only You Can Rock Me” o “Ain’t No Baby”. Se notaban los años en la forma de desenvolverse sobre el escenario, sobre todo del propio Phil, de Paul Raymond y de Andy Parker, pero sí que se agradeció ver a una formación tan veterana entregándose a fondo. Personalmente agradecí el esfuerzo por parte de UFO para congraciarse con su audiencia y salí muy satisfecho de haberlos visto. Más aún cuando los últimos acordes en sonar fueron los de la necesaria “Doctor, Doctor”.

La actuación de Hammerfall la aproveché para reponer fuerzas y coger sitio para ver a Megadeth, que se preveía concurrido. La verdad es que no les presté demasiada atención porque tenía no muy buen recuerdo de las últimas veces que los había visto, incluído un concierto un par de años antes en el propio Leyendas.

Quizás por eso, por tener las expectativas tan bajas, finalmente encontré detalles muy positivos al escuchar buenas interpretaciones de “Renegade”, “Last Man Standing”, “Let the Hammer Fall” o la final “Hearts on Fire”. Pero creo que esta ha sido (al menos en mi caso) la única forma de salir satisfecho de un concierto de los suecos liderados por Joacim Cans y Oscar Dronjak: no esperar demasiado. En fin, me quedo con lo positivo: pasamos un rato agradable mientras esperábamos a Megadeth.

Leyendas2017 Megadeth

 

Y en esto que llegaron Musteine y los suyos al escenario. Concierto exclusivo este en el Leyendas del Rock, por lo que había gran expectación. Así, con Mustaine, Ellefson, Loureiro y Verbeuren sobre el escenario, se desató la locura cuando sonaron los primeros acordes de “Hangar 18”. Inmejorable comienzo.

Sí es verdad que estando de gira presentación de “Dystopia”, lo normal es que cayeran unas cuantas de este. Pero el concierto estuvo bastante compensado. Temas como “The Threat Is Real”, “Conquer or Die!”, “Poisonous Shadows” o la misma “Dystopia” (aderezadas con imágenes animadas que contaban una violenta historia con Vic Rattlehead como protagonista), se entremezclaban con cortes innegociables como “A Tout Le Monde”, la colosal “Tornado of Souls”, “Symphony of Destruction”, “Peace Sells” o la aclamada “Holy Wars”.

Mustaine, además, no estuvo demasiado antipático (para lo que es él) y luego, Kiko y David se manejaron bastante bien sobre el escenario y a las cuerdas. Creo que el show estuvo bastante bien, con un gran recibimiento por parte del público, y con muy buenas sensaciones. Supongo que el hecho de ser el gran nombre del cartel de este año del Leyendas, en un show exclusivo en en España, les hizo ponerse las pilas al amigo Dave y los suyos.

De ahí, rápidamente al tercer escenario para ver a unos Aborted que me apetecía mucho. Los belgas, encabezados por el siempre distante Sven, se marcaron un concierto de lo más bruto del festival. No concedieron muchos comentarios ni intimaron con el público. Tal vez esta frialdad denotaba que querían pasar su hora de actuación como un trámite, pero al menos dieron muestras del extremismo musical y la violencia sonora que les caracteriza. Si vas a ver a Abortes, supongo que esto es lo que esperas y es lo que dieron, pese a todo.

La base rítmica quedó más que contundente en las baquetas de Ken y las cuatro cuerdas de Stefano, pero llamaban poderosamente la atención los riffs tan brutales en las guitarras de Mendel e Ian. Y la voz de Sven, ni que decir tiene.

Apenas unos cuantos temas, como “Meticulous Invagination”, “Necrotic Manifesto”, “Termination Redux”, “Bit by Bit”, “Hecatomb” o la magistral “The Saw and the Carnage Done” dieron buena cuenta de los oídos de no demasiados fans de la banda de Flandes. Aborted no cultivaba el estilo mayoritario de entre las bandas del Leyendas, pero sin duda merecieron más público, pese a que ellos tampoco hicieron gran cosa por congraciarse con él a nivel banda – público. Pero bueno, tocaron bien, que es lo que importa, y nos quedamos con eso.

 Leyendas2017 Overkill

Jornada del sábado.

Comenzamos pronto porque no podía perderme a Tankard. Una banda por la que tengo una enorme simpatía. Probablemente la formación que más cerveza bebe del mundo; antes, durante y después del concierto.

Además, era el único de los Big Teutonic 4 que aparecían este año en el cartel y tenían que reivindicar el genuino Thrash aleman.

Como siempre, fue un concierto muy divertido, con Gerre haciendo de maestro de ceremonias, riendo, bromeando y bebiendo. El show se pasó en un suspiro a pesar del intenso calor que hacía más denso el aire de Villena.

Gerre, Frank, Andy y Olaf, dando tralla de la buena con himnos alcohólicos como la inicial “Zombie Attack”, que ya dejaba claro que, pese al calor, iba a ser todo un conciertazo. Y es que tambíen se escucharon la simbólica “The Morning After”, “Rapid Fire”, “R.I.B”, la divertidísima “Rules for Fools”…

Estos teutones son unos cachondos mentales y así lo demuestran en concierto, sobre todo Gerre, que no dejaba de hacer gala de su enorme barriga y la cerveza que le cabe en ella. Incluso se atrevieron a sacar a bailar a “el jefe” de todo esto: Marcos Rubio, propietario de la productora Sufriendo y Gozando.

Y quizás los momentos más álgidos se vivieron con las notas de “A Girl Called Cerveza” y “(Empty) Tankard”.

Tras un rato de asueto, me acerqué donde tocaban los italianos Rhapsody. La banda trasalpina consiguieron aglutinar a bastantes seguidores frente a su escenario; no el balde se trataba del teórico plato fuerte del día. Inevitablemente existía el morbo de ver a Luca Turilli tocando con su antigua banda y formando con su guitarra melodías de los discos que los pusieron en la vanguardia del Power europeo, allá a finales de los 90’s.

Particularmente, no soy muy fan del Power de los italianos, pero ya puestos sí que me gustó (tras muchos años) oír “Emerald Sword”, “Wisdom of the Kings”, “Wings of Destiny”, “Riding the Winds of Eternity” o “Symphony of Enchanted Lands”. Todas ellas del (reverenciado por muchos) disco del ’98. De hecho, en esta gira “20th Anniversary Farewell Tour”, el “Symphony of Enchanted Lads” era la base del show. Con un Luca Turilli haciendo alardes de virtuosismo, rodeado de los que realmente son sustitutos de sus antiguos compañeros (excepto Alex Staropoli, creo recordar).

Tuvieron tirón, por supuesto, pero no creo que quedara en el recuerdo de los grandes momentos del Leyendas. Interesante el concierto de Rhapsody, pero no mucho más, me temo. Al menos así me pareció desde mi punto de vista de no seguidor del grupo. Confío en que la gran mayoría lo disfrutara más.

Lo pasé mejor con Sabaton. También bajo la bandera del Power, pero mucho más divertidos y entretenidos. Joacim y los suyos impregnaron el festival de ese ambiente belicoso que recrean en el escenario y con las letras de sus temas. No obstante, lo bélico no pasa de la parafernalia que montan en el escenario (cañón de tanque incluido) porque luego es todo más bien festivo.

Con toda la formación convenientemente uniformada con indumentaria pseudomilitar y un frontman con sus sempiternas gafas de espejo, se dejaron caer con temas que resultan ya de lo más familiares: “Ghost Division”, “The Art of War”, “Attero Dominatus”, “Panzerkampf”…

Ritmos fáciles de digerir y corear y una banda que no paraba de moverse sobre el escenario, empatizando con su público, hacían que los temas y los minutos se pasasen rápido.

Lo cierto y verdad es que, tras haber visto a Sabaton en bastantes ocasiones, creo que la conclusión es que lo bueno y lo malo de los suecos es el hecho de que hacen conciertos muy parecidos. Si es dentro de la misma gira, aún más. Esto asegura que los shows van a tener siempre ritmo y mucho gancho, pero también acaban por cansar si se ven muy de seguidos.

En mi caso, tras un año sin verlos, traté de disfrutar “Carolus Rex”, “The Lost Battalion” o la vibrante “Primo Victoria”.

Leyendas2017 Rage

 

A continuación les tocaba el turno a Bloodbath, pero problemas con el transporte les relegaron a última banda de la noche, allá casi a las 3 de la madrugada. Mientras tanto, Lujuria y Tierra Santa tomaron su turno.

De Lujuria poco puedo decir que no se sepa ya, pues también suelen hacer conciertos muy similares y, quien más quien menos, los habrá visto innumerables veces. Quizás lo más destacable fue que ofrecieron a una banda novel que apadrinan tocar un tema en mitad de su show.

Tierra Santa ofrecía más, con una propuesta musical apuntalada por muy buenos músicos. Al igual que Lujuria, imagino que una gran mayoría del público los habrá visto muchas veces, pero consiguieron acaparar una muy numerosa audiencia, pese a ser casi la última banda del cartel. Y es que oír “Sangre de reyes”, “La leyenda del holandés errante”, “Indomable”, “Juana de Arco” o la maravillosa “Canción del pirata” de Espronceda, coreada de tal forma que sigue poniendo los pelos de punta cuando se oye en directo.

Pero era Bloodbath la banda que terminaba con el Leyendas 2017. Lo malo es que la hora y el cansancio hacían demasiada mella para disfrutar de su concierto todo lo debido.

Una superbanda con gente de Katatonia, Opeth y Paradise Lost, donde un Nick Holmes encapuchado admitía que era el concierto más tardío de su vida. Y con una música que no admitía concesiones: Death Metal crudo y brutal.

Magnífica batería, estupendo bajo y grandes guitarras para envolver una voz igualmente brutal. Con temas como “So You Die”, “Breeding Death”, “Ways to the Grave”, “Church of Vastitas” o “Like Fire” daban una lección de Death Metal más atávico y seminal.

Una pena lo del cambio de hora, pues si hubiesen tocado tres horas antes, se hubiera agradecido.

Leyendas2017 Rhapsody

 

Pues eso fue todo por esta edición. Esperamos más y mejor de la del 2.018.

Nos vemos en la próxima.

Salud!

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