Krahe, perversiones sexuales y otros cuentos

Escrito por Fran Morón
Categoría: Crónicas de conciertos Creado: Jueves, 22 Enero 2009 15:43
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Pues como Todo No Va A Ser Follar, el pasado viernes por la noche decidimos gozar de otra manera, y para ello nos fuimos a escuchar un conciertito de Javier Krahe (ese “chico calvo que canta”) en la Sala Malandar de Sevilla.

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Como mandan los cánones de cualquier concierto que se realice es esta emblemática sala, la jornada musical empezó tomando unas cervecitas en “Casa Rafita”. Mientras, en una esquinita del bar y sin hacer mucho ruido, Andreas Prittwitz y Javier López de Guereña, se relajan unos minutos antes del concierto, mientras se escuchaba “¿y Krahe?” “¿las ocho y aun durmiendo la siesta?”  

 

A la hora señalada, y como acostumbra a pasar en los conciertos del cantautor madrileño, la sala se va llenando (aunque no “empetando”) de incondicionales krahetistas de diferentes generaciones. Mientras, sentado en un sofá entre el público y purito en mano, Krahe observa y calienta a su manera la garganta antes de saltar al escenario, para poder escuchar de su rota voz, como no quiere ser ni cola de león, ni cabeza de ratón, él prefiere ser Diente De Ajo.  Tardó poco en entrar en calor ya que tras una canción que “habla de asuntos generales” pasó directamente a hablar de “sexo y violencia” y es que en canciones como Conmigo y Sin Mi o Ron De Caña, dice que hay sexo implícito, pero violencia no, aunque reconoce que le pone un poco violento… “y es por la actitud de ella”.

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Y de esta manera pasaron por las mágicas cuerdas de Javier López de Riaño, los dulces vientos de Andreas Prittwitz y los incomparables graves de Fernando Anguita, una veintena de canciones del amplio repertorio del maestro Krahe. Así, chuleta en mano y amenazando con sacar su armónica, disfrutamos de temas como Antípodas, Eros y Civilización, Piero Della Francesca, Huevos de Corral, Como Ulises, Abajo El Alzheimer, El Bufón, La Princesa Y La Bola, Gracias Canción o su dulce Vals Del Perdón. Sin embargo, es probable que se dejara en el tintero alguna que otra canción, debido a que algunos de sus incondicionales, los más krahetistas de todos, no se terminan de enterar que ¡cuanto menos le pidas, más te da! 

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 Eso sí, todas y cada una de sus canciones estaban acompañadas de las geniales y elocuentes introducciones del cantautor y que hacen que el público presente se sienta cómplice en cada una de las letras. Así, por ejemplo nos enteramos que no son suyas todas las historias que narra (menos mal), pero al cantarlas en primera persona, lo hace más verosímil. Como “cuando fue infiel ella y lo hizo por sorpresa en Navalagamella” no era a él, sino a un amigo suyo. ¡Gracias a Gustavo!, por contarle dicha historia a cambio de tu anonimato...

 

También nos enteramos por fin, como acaba su historia de amor con La Yeti, y es que “se estaba tan a gustito entre sus grandes y peludos brazos”, que probablemente le dé para cinco o seis canciones más. No obstante, no desvelaremos dicho final en esta crónica para mantener la ilusión de los no asistentes al concierto. 

 

Al acabar con la chuleta (o cuando la perdió definitivamente), se despidió de todos nosotros, dejando una sensación de buen rollo en toda la sala. Pero los eufóricos y ensordecedores alaridos de “otra, otra, otra” de Jotse, Estefanía, Eva y Cisco, hicieron que volviera a salir, junto a sus chicos, a cantar un par o… ¿tres? Entonces Krahe se puso serio por primera en toda la noche y nos dejo bien claro que “¡¡¡un par son dos!!!”. Dicho y hecho, dos fueron sus últimas canciones, la novedosa Conócete A Ti Mismo (“pero en qué circunstancias”) y la delirante Dónde Se Habrá Metido Esta Mujer, y para colmo con la maleta de piel. Bueno, de una cosa sí que estamos seguros y es que si sigues otros 30 años más subiéndote a los escenarios, por fin conseguirás hacerte cantante. Y es que estás hecho un chaval, que encima, canta cada vez mejor (aunque eso no era tan difícil).

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Eso sí, te pedimos que te cuides ese resfriadillo perpetuo con altas sobredosis de placebos, para que puedas seguir haciendo verosímil muchas más perversiones sexuales, y que las podamos disfrutar, viéndote agarrado a un micrófono y saltando De Liana En Liana mientras gritas ¡¡¡Viva la Pilarica!!! Muchas gracias Javier y SALUD, SALUD,SALUD!!!   

                                                                                                              Fotos: Jotse Rodríguez y Eva García

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